Por Gilda Callejas
Me llamo Carmen. Quiero ser feliz. Tengo 24 años. Estuve en un Refugio huyendo de Miguel, el padre de mi niño. Hoy empiezo a vivir. Encontré el camino y lo recorro, a veces con temor, pero con seguridad. Sé lo que quiero. Aprendí a valorar. Crecí. Soy mejor persona. Soy una mujer.